Un paquistaní le pega un puñetazo a una doctora porque no quiere ser atendido por una mujer

02.06.2019

Una doctora de Linares (Jaén) ha recibido un brutal puñetazo por parte de un joven pakistaní que se encontraba en situación irregular porque este se resistió a que le atendiese por el mero hecho de ser mujer. Según ha declarado este miércoles ante el juez, la razón es porque "se lo prohíbe su religión".

Según ha indicado Carlos Garrido, abogado de la víctima, y publica el diario El Español, los hechos ocurrieron a las dos de la madrugada de este lunes en el centro de salud de Virgen de Linarejos. El agresor se encontraba en la sala de espera para ser atendido. De repente, "se tiró al suelo y comenzó a gritar". Un celador presenció la escena y le ayudó a levantarse y le sentó en una silla. "Nadie entendía lo que le pasaba. El joven indicó que se podía comunicar en árabe o italiano", añade el letrado.

Fue en ese momento cuando el atacante le pegó un puñetazo en la cara que hizo que la mujer se cayese de espaldas al suelo. Numerosos compañeros de la doctora no tardaron en reducir al hombre, evitando así que los golpes fuesen a más y le propinase una paliza.

La Policía Nacional detuvo de inmediato al agresor. La comparecencia ante el Juzgado de Primera Instancia ha ocurrido este miércoles. El acusado ha reconocido los hechos, pero ha añadido que "no se acuerda de nada". En relación a la causa que le empujó a pegar a la víctima ha añadido que "mi religión no permite que las mujeres invadan mi espacio vital".

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La doctora agredida, se encuentra actualmente de baja laboral debido, no solo a las lesiones físicas causadas, si no las secuelas psicológicas que suelen quedar después de este tipo de ataques.

El acusado se encontraba en situación irregular en España y venía de Italia. El forense no descarta que se encontrase bajo los efectos de alguna droga. La Fiscalía pide cinco meses de prisión, una orden de alejamiento y una indemnización de unos 600 euros. El agresor se encuentra en libertad sin cargos y la Policía ha abierto un expediente al atacante y, por razones de seguridad, le ha retirado el pasaporte.

Otro caso aislado que no saldrá por televisión. No te contará la prensa. Y que tampoco copará las portadas de los principales medios de comunicación. ¿Qué pasaría si el agresor fuese blanco, heterosexual y español? Los colectivos feministas ya calentarían motores para volver a quemar las calles de nuestro país. La doble vara de medir de la izquierda de nuestro país. Ya no engañan a nadie.