Aprobado el nuevo decreto que regula el uso de desfibriladores fuera del ámbito sanitario

12.02.2019

El Consejo de Gobierno ha dado luz verde hoy al nuevo decreto que regula el uso de desfibriladores automatizados externos (DEA) fuera del ámbito sanitario, una norma que sustituye al decreto de 2006, vigente actualmente.

De este modo, el decreto recoge la obligatoriedad de instalar, al menos un DEA, en los espacios o lugares relacionados en el mismo: establecimientos comerciales de más de 2.500 metros cuadrados; aeropuertos y estaciones de tren y autobuses en poblaciones de más de 25.000 habitantes; centros de ocio, deportivos y piscinas con aforo igual o superior a 300 personas; centros educativos; centros de trabajo con más de 250 trabajadores; residencias de más de 200 plazas; hoteles con más de 100 plazas; y en una patrulla de las policiales locales en los municipios que las tengan.

Como novedad, hasta ahora sólo se consideraban competentes los médicos y enfermeros y el resto de personas solo si recibían formación específica para su uso fuera del ámbito sanitario. Ahora, se incluyen los Técnicos en Emergencias Sanitarias, dando cumplimiento así al compromiso adquirido con este colectivo

Respecto al resto de personas no relacionadas con el ámbito sanitario, el decreto establece que deberán estar formadas a través de las entidades acreditadas en Aragón, que deben seguir un programa específico cuyo temario se detalla también en el decreto.

Queda recogido en el Decreto el Mapa Autonómico de ubicación de desfibriladores fuera del ámbito sanitario de Aragón y su regulación. Y se contempla que puedan ser incluidos en él los desfibriladores dependientes de los Ministerios de Defensa e Interior; se simplifica la documentación de comunicación de disponibilidad de desfibriladores y se incluye la declaración responsable firmada; y se ajusta la dotación material mínima a lo más básico e indispensable.

Se recoge la posibilidad de que se puedan instalar DEAS en la vía pública o en lugares a la intemperie, así como en vehículos de transporte público.

En caso de emergencia, si no existiera personal entrenado disponible para el uso del desfibrilador, el decreto recoge que cualquier ciudadano podrá utilizar cualquier dispositivo de la red, siguiendo las instrucciones de los servicios de emergencias, con independencia de la ubicación y de la propiedad o titularidad de los aparatos.